Tapa de La Razón Sitiada
Acuarela original de Álvaro Castagnet, pintada en una sola sesión en su estudio de la Ciudad Vieja, en diálogo con el autor. Inédita, corre sin interrupción por tapa, lomo y contratapa.

La asimetría funda la tragedia:
la razón mide con precisión los límites de sus modelos;
sabe más de lo que su juicio moral alcanza a soportar.

— De la Obertura

La Razón Sitiada

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De la contratapa

La razón permanece. Cercada. La trama precede al pensamiento. El bando, elegido. La víctima, designada. El culpable, nombrado. La secuencia de los hechos, su antes y su después, cercenada. El juicio deja de ser la conclusión de la secuencia. Los hechos pueden sobrevivir a la pérdida de la secuencia que les da sentido.

«Sitiada» va más allá de la captura y la derrota: la resistencia permanece dentro del cerco. Devuelve un hecho a su secuencia. Cambia los nombres y prueba el principio. Distingue explicación de absolución. Revisa el veredicto. Veinte sabios comparecen ante la sentencia que pretende preceder al examen. La voz que sigue es la tuya.

Sostener razones cuesta más que elegir bando.

Del Umbral

Este libro avanza en cuatro movimientos.

Los tres primeros convocan a quince voces:

cinco interrogan el conflicto,

cinco, el poder,

cinco, el orden.

Las quince entran con una pregunta propia.

Juntas afinan la medida con que el libro juzga.

Los interludios cambian la distancia.

La doctrina abandona la voz que la formuló.

Comparece como escena, mecanismo y consecuencia.

Concluido el tercer movimiento, el recorrido se abre.

Axial reúne las tensiones del libro.

Vigilia convoca a las cinco voces restantes.

Autómata entra en un mundo donde la mediación aprende, selecciona y anticipa.

Coloquio sienta a las veinte voces en una misma mesa.

En el cuarto movimiento las voces regresan.

Ya no exponen.

Responden por aquello que el libro ha dejado abierto.

Diez frases atraviesan el recorrido como cuerdas.

Cada una fue templada en un punto distinto de tensión.

El índice final devuelve a ese punto.

Los diagramas cumplen otra función.

Reducen una operación hasta que pueda verse.

El Coro que acaba de pasar nombró las veinte voces antes de explicarlas.

El vigésimo primer asiento sigue vacío.

Es el del lector.

El juicio comienza
cuando la secuencia vuelve a abrirse.

Las láminas

Quizá la navaja va cortando la niebla y al hacerlo regula.

— Carlos Ott

El libro incluye obras inéditas en grafito y acuarela del arquitecto Carlos Ott.

Sobre el autor

Ingeniero, doctorado por McGill University. Más sobre el autor.

Antes de entrar

Está escrito para que se pueda empezar por cualquier capítulo, y para que terminar uno dé ganas de abrir otro.

La condición que el libro estudia, y la palabra que la nombra: Por qué se llama La Razón Sitiada.

Un libro que entrega la herramienta en lugar de tomar partido: El detector: el juicio.

Una página del libro, tal como se lee: La lectura que no puede fallar.

Antes de que yo naciera, en el pueblo de mis abuelos ya se había aplicado la sentencia que este libro estudia: el 18 de septiembre de 1941, en Širvintos.

2027 · Ikatu

Ediciones en español y en inglés.

De próxima aparición.